Smart Cities y salud: el nuevo concepto de Smart Health

¿Qué son las smart cities?

En los últimos años, hemos incorporado el término «inteligente» (Smart en inglés) a objetos o realidades tan cotidianas como un reloj, un teléfono o incluso a toda una ciudad y de este modo, emplear «Smart cities» o «Ciudades Inteligentes» cada vez es más común. Pero, ¿realmente sabemos qué son y qué supone una Smart city?

Las ciudades así denominadas se basan en un desarrollo sostenible y en el empleo de la innovación y la tecnología para gestionar y prestar distintos servicios. Emplear estas tecnologías permite que todas las áreas vinculadas con la organización de una ciudad estén conectadas y eso da como resultado más eficacia y mejora en la prestación de servicios.

Esta innovación se basa en el uso de plataformas tecnológicas, software y hardware, que permiten el intercambio de información o de datos, lo que da como resultado una centralización de toda la organización de la ciudad. Dentro de los sistemas de las Smart cities también se encuentran tecnologías avanzadas como:

  • Internet de las Cosas (IoT)
  • Inteligencia Artificial (IA)
  • Big Data y analítica predictiva
  • Computación en la nube (Cloud Computing)
  • Blockchain para la integridad del dato
  • Sensorización perimetral y conectividad

Además de aportar toda una serie de ventajas para la administración o las empresas, también lo supone para la ciudadanía ya que se incrementa la calidad de los servicios públicos, la facilidad y transparencia de las gestiones con la administración pública, así como la agilidad en todos los trámites burocráticos.

A estas innovaciones tecnológicas que está implementando la administración pública, se le están sumando cada vez más empresas y organizaciones que ofrecen servicios complementarios que se integran a los públicos dando, así como resultado colaboraciones público-privadas que son muy beneficiosas para ambos sectores.

Ciudades más inteligentes del mundo

Algunas de las urbes que se posicionan a la vanguardia internacional dentro de las Smart Cities son las siguientes:

  • Nueva York: Emplea tecnología punta para que el Internet de las Cosas y los dispositivos personales rindan al máximo; además, tienen numerosos proyectos de transformación digital tanto del sector público como del privado que permitirán que la gestión de la ciudad sea más eficaz.
  • Londres: Cuenta con un plan de desarrollo sostenible que incluye la integración de vehículos automatizados, puntos gratuitos de Wi-Fi de alta velocidad y edificaciones ecológicas reguladas.
  • Singapur: Comenzaron en 2014 con su programa Smart Nation. Dispone de una densa red de sensores instalados alrededor de la ciudad que monitorizan parámetros ambientales, de movilidad y de consumo energético.
  • Barcelona: La administración local ha desarrollado aplicaciones móviles ciudadanas centralizadas que informan sobre incidencias, gestión de transportes y acontecimientos importantes en tiempo real.
  • Oslo: Destaca por cuidar especialmente el entorno sostenible y ecológico. Cuenta con más de 600.000 luminarias inteligentes LED que ajustan la potencia lumínica a la necesidad del momento y una red de transporte de cero emisiones.
  • Toronto: Actúa como banco de pruebas para soluciones de habitabilidad urbana, mitigación del cambio climático y expansión urbana eficiente desarrolladas en colaboración con laboratorios de innovación digital.
  • Tokio: Centrada sobre todo en la eficiencia energética inteligente mediante el almacenamiento de energía a nivel local, redes microgrid y el fomento de la movilidad eléctrica.

En España, además de Barcelona, podemos destacar también Madrid, Vitoria y Pamplona como ciudades que buscan desarrollar estas tecnologías para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Tecnologías de la información al servicio de la salud

La necesidad de optimizar los servicios asistenciales obligó al sector sanitario a acelerar drásticamente su transformación digital para permitir, entre otras cosas, la atención virtual y la telemedicina de alta fidelidad.

Las historias clínicas electrónicas ya nos resultan familiares y cada vez hay más servicios médicos nuevos a los que podemos acceder incluso desde nuestro móvil, esta serie de innovaciones es lo que conocemos como salud electrónica o e-health.

Este concepto se está desarrollando de una forma paralela al de las Smart cities, dentro de esa idea de ir mejorando la calidad de vida de sus habitantes a través de distintos parámetros entre los que está, sin duda, el de la salud.

Tal y como hemos explicado las ciudades inteligentes cuentan con sensores de todo tipo que aportan datos sobre la temperatura, la humedad, la contaminación o el estado del tráfico, informaciones que permiten configurar lo que se considera el contexto de la ciudad.

Si estos datos se emplean de la manera adecuada, se pueden crear aplicaciones de salud cada vez más personalizadas ya que se están adecuando al contexto de cada persona en cada ciudad. Es decir, si combinamos las aplicaciones de e-health con los datos que nos aporta una Smart city obtendremos lo que se conoce como Smart Health, lo que conlleva el manejo y la gestión del Big Data en las empresas de salud.

Esta «salud inteligente» se refiere, por tanto, al uso y aplicación de diversas herramientas e infraestructuras de tal manera que, combinando las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), la información y los dispositivos móviles de los pacientes, se pueda tener un mejor control sobre su bienestar.

En una sociedad con un envejecimiento demográfico progresivo y una mayor esperanza de vida, el concepto de Smart Health ayudaría a mejorar el sistema sanitario público y privado porque permitiría, entre otras cosas, reducir las consultas presenciales innecesarias y potenciar la medicina preventiva, cuestiones que abaratarían los costes sanitarios estructurales.

Son muchos los ejemplos prácticos. Si un paciente crónico que sufre de afecciones respiratorias recibe en su terminal alertas sobre la concentración de polen o índices de contaminación en su calle, podrá mitigar posibles crisis o localizar la farmacia o centro de salud más cercano. Asimismo, para personas con deterioro cognitivo, existen soluciones de geolocalización perimetral que notifican de forma automática a los cuidadores si se abandonan las zonas de seguridad.

IoT, Big Data y Conectividad de alta velocidad

El avance tecnológico del sector sanitario planteaba también el reto de conseguir redes e infraestructuras robustas capaces de procesar la telemetría médica con garantías de disponibilidad.

Es en este contexto cuando la tecnología del Internet de las cosas (IoT) se consolida como el elemento clave para el desarrollo de la Smart Health. Esta tecnología, que integra dispositivos y sensores biométricos conectados a la red, permite recopilar datos en tiempo real de forma automatizada.

Los dispositivos IoT pueden detectar, visualizar, recopilar y compartir datos a través de protocolos inalámbricos seguros como Bluetooth, ZigBee, Wi-Fi o RFID. Los datos que se recogen sirven para la monitorización remota de pacientes, ayudando a los equipos médicos a tomar decisiones clínicas informadas. Por lo tanto, contar con redes de conectividad de alta velocidad y baja latencia (5G y fibra óptica) resulta indispensable, al igual que apoyarse en servicios cloud que garanticen el almacenamiento elástico, el cifrado y el acceso seguro a los registros médicos.

La inmensa volumetría de datos clínicos recopilados constituye el núcleo del Big Data sanitario. Analizar estas tendencias masivas permite a las administraciones públicas y organizaciones de salud diseñar estrategias epidemiológicas y asistenciales de alta precisión basadas en el comportamiento real de la población.

Para extraer el verdadero valor de estos repositorios distribuidos, la analítica de datos y las plataformas de Business Intelligence resultan fundamentales. En este mercado, las soluciones SAP empresariales son las más extendidas, incorporando herramientas de análisis de datos y algoritmos de Machine Learning para predecir necesidades operativas.

Aplicaciones móviles y seguridad de datos sanitarios

Un componente destacado en la interacción diaria son las Smart Health Cards (tarjetas de salud inteligentes), versiones digitales seguras del historial clínico del usuario que incluyen registros de vacunación y resultados analíticos. Estas soluciones permiten portar una copia verificable de la información médica crítica mediante códigos QR cifrados, facilitando su integración en carteras digitales nativas de los sistemas operativos móviles.

Frente a las plataformas propietarias, estas soluciones se basan en estándares abiertos y gratuitos, con el fin de simplificar la interoperabilidad entre diferentes proveedores sanitarios internacionales.

Ante este escenario de centralización digital, la gobernanza del dato y la ciberseguridad se vuelven imperativas para salvaguardar el derecho fundamental a la privacidad de los pacientes. En la Unión Europea, el desarrollo de aplicaciones móviles de salud está estrictamente regulado por marcos normativos inspirados en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).

Los desarrolladores de soluciones mHealth deben adoptar principios estrictos de privacidad desde el diseño y por defecto, limitando la finalidad de la recolección, garantizando el consentimiento explícito del usuario, auditando los tiempos de retención de la información e implementando cifrado avanzado de extremo a extremo para evitar brechas de seguridad o fugas de información confidencial.

Presente y futuro de la salud inteligente

Las aplicaciones prácticas de la Smart Health continúan expandiéndose para ofrecer servicios de salud integrales más eficientes. Un caso de éxito notable fue la plataforma analítica desplegada por Data IQ, la cual utilizaba la infraestructura de Cloud Datacenter de Gigas para procesar y renderizar cuadros de mando con telemetría en tiempo real sobre la evolución de indicadores sanitarios en México, cruzando datos oficiales de forma pública y accesible para las organizaciones.

El horizonte técnico de la salud digital plantea retos apasionantes, enfocados en construir ecosistemas IoT médicos globales que maduren en arquitecturas de hospitales inteligentes completamente interconectados con las redes de las Smart Cities, optimizando los recursos asistenciales, reduciendo la presión hospitalaria y garantizando el bienestar de los ciudadanos mediante la prevención predictiva automatizada.